viernes, 2 de febrero de 2018

MÁS DE DOS MILLONES DE ANIMALES MUERTOS AL AÑO POR EXPLOTACIÓN

Por Yafhed Martínez Hernández
Ciudad de México, (Aunam). La explotación sistemática de los animales, que satisface fines económicos y alimentarios, deja más de dos millones de ellos muertos al año explicó el activista Oscar Horta durante la presentación de su libro Un paso adelante en defensa de los animales.


En la Sala de Actos de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Horta expuso los temas tratados en cada uno de los capítulos de su publicación, que explican la importancia de conocer, desde el punto de vista humano, a los diversos animales domesticados y en vida silvestre que tengan múltiples usos para nuestro bienestar.

Para el desarrollo sobre las líneas principales del libro, el autor utilizó algunas analogías relacionadas con el cine para explicar cómo nuestro punto de vista sobre la explotación de los animales puede estar sesgado.

“El planeta de los simios es una muestra de la esclavización de una especie animal sobre otra, donde los simios obligan a los humanos a realizar distintas labores para su bienestar, sin importarles en lo absoluto, mientras que en E.T. no existe la permanencia de una especie. Son estas las razones por las cuales existen ciertas incongruencias que permiten a los seres humanos autodesignarnos ciertas capacidades cognitivas que nos permitirían ser poderosos ante otras especies y como consecuencia explotarlos”, señaló.

El activista agregó que con el paso del tiempo, la especie humana se adjudica características para engrandecerse ante otras especies, lo que es conocido como especismo, es decir, la discriminación por parte de los humanos a otras especies. Esto se nota especialmente en la relación costo-beneficio del consumo de alimentos de origen animal.

“Supongamos que la vida de un pollo dura en promedio 45 días […] y provee alimento para 5 personas. A cada persona le tocaría vivir 9 días de sufrimiento que pasó el animal antes de morir y ser procesado. ¿Quién estaría dispuesto a pasar esas horas sufriendo si de ésta forma se retribuyera el costo del alimento? Obviamente nadie, porque nosotros no lo sufrimos”, apuntó.

Sin embargo existen ejemplos que promueven una sensibilización social, como el caso de Teresa, una vaca que sobrevivió y evitó ser parte de las miles de cabeza de ganado que mueren anualmente. Teresa escapó al nadar hacia la costa después de haber saltado del buque en el cual era transportada y su historia conmocionó a muchas personas. “¿Por qué no queremos lo mismo para todos los animales?”, subrayó Horta.

El activista agregó que en la actualidad existen distintas maneras de apoyar a los animales, principalmente a aquellos en vida silvestre, como las vacunas contra la rabia en forma de alimentos o la colocación de dispensadores. Además, en el ámbito político se han implementado leyes que los apoyan. En el caso de México, la actual implementación del marco legal impide que los circos utilicen animales y limita el uso de cosméticos en distintas especies.

“Hace años nadie pensaba en que se podían modificar todas estas reglamentaciones y año con año, a nivel global, constantes cambios aparecen en beneficio de los derechos que tienen muchas especies animales […] Debemos entender que somos especies que sufrimos y vivimos de forma igual. Las cosas pueden cambiar a futuro”, finalizó.

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